Despertarme.

El próximo 2 de Abril, se celebra el día mundial de la concienciación sobre el autismo y yo para contribuir para que se conozca un poco más, iré subiendo pequeños momentos de nuestra vida cotidiana, con el autismo de nuestro hijo. 



Espero que os guste y que sirva para conocer un poco más, por lo menos a nuestro peque, ya que cada niño afectado es muy distinto a otro. Porque está el que está afectado severamente (como nuestro hijo) y está el que tiene un grado menor. Dentro de ese abanico, hay mucho más y mucho menos. 
Gracias por permitirme esta licencia.
Saludos


DESPERTARME.
Me despierto, está todo oscuro, no se oye nada, pero me levanto. Enciendo la luz de mi habitación y voy al baño, encendiendo también la luz.

Me bajo los pantalones hasta las rodillas, y meto un poco el culo y apoyo los brazos en el tanque de agua. Hoy  no me he mojado. Me subo juntos los pantalones y los calzoncillos.

Bajo la tapa del water y me voy a la cocina. Pongo mi mantel,  ocupo mi sitio y espero. Me he dejado la luz del baño, me levanto a apagarla. Vuelvo a la cocina.

Tardan en llegar. Me hablan bajito y me acuestan.

Doy vueltas en la cama, me aburro y le levanto enciendo mi  ordenador y cierro la puerta.

De repente se abre la puerta, me dicen que apague el ordenador, con voz un  poco más alta y me dicen que me meta en la cama. No sé porque no puedo levantarme ya de la cama. Doy unas vueltas más, parloteo un poco y me quedo dormido.
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Se oyen ruidos en la habitación del niño, que enciende la luz y va al water, se le oye hacer pis e irse a la cocina. Ni se lava las manos, ni apaga la luz. La hora del despertador 5:35. No es hora de levantarse. Vuelve al water a apagar la luz. Otra vez en la cocina.
Se levanta Oscar, le dice entre susurros que no son horas de desayunar ni de levantarse, que hay que ir a la cama. Se cerciora de que está acostado, lo arropa y se vuelve a la cama.
Un rato después cuando ya casi los padres se han vuelto a dormir, se oye cómo el niño se cierra la puerta y cómo enciende el ordenador. Esta vez es Silvia la que se levanta, susurra pero está enfadada,  en voz baja le ordena que te acueste, y le dice que no son horas para encender el ordenador, ni de levantarse. Ella vuelve a la cama, dejándole arropado con un “hasta mañana”.
Se oye al niño decir algunas de sus palabras favoritas y algunas cosas más que no se entiende, pero al rato aburrido está dormido.
Todos se quedan dormidos.


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4 comentarios:

  1. Silvia, has conseguido emocionarme en esta mañana de domingo aburrida y lluviosa. Me impresiona cómo lo redactan tus dos narradores y cómo nos muestras y acercas tu experiencia. Te he conocido un poco más a tí y a tu peque. Y me emociona descubrir lo que hay detrás de un alegre blog de cosas lindas y personales. Gracias por permitirte esta licencia y compartirla.
    Silvia, es un texto precioso, por lo que expresa y el amor que esconde. Besos.

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  2. Gracias Inma.
    Pensé que necesitaba volver a escribir. Pero esta vez, iba a intentar meterme en la cabeza del peque (hacerlo más personal) y que desde fuera alguien nos vea a mi marido y a mí (hacerlo menos personal)
    En el Silmariñecas, encuentras lo que me hace evadirme un poco, lo que me apasiona y me hace ser SILVIA con mayúsculas.
    Y en el Blogtiquin (en el blog de autismo) Hay más escritos.
    Este amor que expresa y que se lee, es algunas veces doloroso y agotador. Por eso cuando me siento triste, escribo.
    Gracias por el comentario, me ha hecho mucha ilusión.

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  3. Gracias por compartir esos momentos y asi hacernos ver mas alla de lo que escuchamos, nos ayuda a entender y a conocer ese sindrome... Recuerdo en el instituto un chico, Juan Antonio, era autista... A mi y mis amigas nos caia bien, y le apoyamos en todo lo que podiamos, recuerdo que cuando no habia clase nos ibamos juntas con el, y haciamos excursiones express en las horas perdidas de instituto, incluso alguna vez nos llevo en su coche a la playa, en invierno, a ver el mar... Era uno mas de nuestro grupo, aunque sus silencios fueran mas que sus palabras... Era un buen amigo, pero como es la vida acaba el insti, cada uno coje su camino y se perdio el contacto, pero tengo un buenisimo recuerdo de el... De hecho por casualidades de la vida, mi hijo se llama Juan Antonio :)

    Gracias de nuevo por compartir tu experiencia...

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  4. Oh, Soniki!!!!!! Gracias a tí, por tus bonitos recuerdos. En el insti también había un chico afectado y no se relacionaba con nadie. Pero si le pedías los apuntes te los dejaba. No siguió estudiando, y no le ví más que aquel curso.
    ¿Quién iba a pensar que años después mi propio hijo iba a tener autismo?

    Me ha encantado que aquel Juan Antonio, fuese uno más en el grupo. Qué bonito!!!

    gracias por compartir conmigo esto. Gracias de verdad. Mil besos

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