Comillas: el Capricho, pasear y a cenar.

Después de dejar atrás, las Secuoyas del Monte Cabezón, nos fuimos a Comillas.
Nosotros tenemos una costumbre, comer pronto, a sí que a la 1:30 ya estábamos eligiendo restaurante y poco después comiendo.

Tras terminar, nos fuimos al Capricho de Gaudí. Contábamos que como era hora de comer estaría más tranquilo. Más o menos. Hizo falta un rato largo, para que aquello se quedase prácticamente desierto.

Nosotros estuvimos de novietes hará unos 20 años. Por aquel entonces, podías verlo por fuera. Ahora puedes verlo también por dentro.

Y allá fuimos.
Lo primero que hicimos fue ver el vídeo explicativo en el invernadero. Me llamó poderosamente la atención, la pajarera. Me encantó. ¡Foto!


El capricho de Gaudí-

Armados con nuestro folleto, nos fuimos parando en todos y cada uno de los paneles explicativos, para saber más.

El señor Máximo Díaz de Quijano, pidió a Gaudí que le construyese su residencia de verano. Corría el año 1883. Lamentablemente su dueño no lo vio terminado ya que murió en 1885 (enterrado en un magnifico panteón del cementerio de Comillas), y ese mismo año se terminó el edificio.

Luego pasó de heredero en heredero de Máximo Díaz, hasta que cayó en el abandono. En 1985  se convirtió en restaurante, siendo comprado 1992 por una empresa japonesa. El restaurante cerró sus puertas en 2009. Y ya en 2010 lo inauguraron tal y como lo vemos hoy. En la actualidad es visitable todo, salvo la torre. Imagino que por seguridad, las barandillas son muy bajas.

Puedes encontrar estas sillas, tan gauidinianas. Me recuerda a cuando estuvimos en Barcelona, respirando Gaudí por los cuatro costados. ¡Cómo me gustó!
Si os preguntáis si es cómoda la silla... No me lo pareció especialmente. Visualmente muy modernista, pero esa pata ahí en medio...


El capricho de Gaudí-


Cuando se liberó de gente (cada vez iba quedando menos) senté a Caty, mi Basaak doll, en el balcón-asiento. Al principio me dio yuyu, porque pensaba que se escurriría por entre los barrotes, pero no. La muchacha es un poco cabezona, para eso.


Basaak doll en El capricho de Gaudí-


Un personaje curioso este Gaudí, obtenía la inspiración del mundo animal y vegetal y era un gran dibujante. A mí las semillas del diente de león, los abuelitos, me encantan. ¡Foto a su boceto!

Los suelo utilizar para que mi hijo practique el soplar. Él sopla uno o dos, pero cuando cree que ya ha soplado suficiente, se ríe y los suelta con la mano, para alejarse riéndose a carcajadas. ¡Uyyyy qué malo esssss!


El capricho de Gaudí-


Vi a una señora, que se asomaba a la ventana, mientras le hacían una foto desde el balcón-asiento. 
- "Eeeeeh" - Me dije - "Voy a poner a Caty"- Y la puse... Pero evidentemente, no es lo mismo. No ocupa nada de nada, jajajajajaja. Por diosssss, cómo me lo paso...


basaak doll en El capricho de Gaudí-


Otra vez en el interior, observando las curiosas vidrieras de baño. Una abeja tocando la guitarra y un pájaro el piano. ¿Porqué estas vidrieras? Pues al señor Máximo Díaz, le gustaba muchíiiisimo la música.


El capricho de Gaudí-


En la terraza, una foto de Caty, saludando y a su espalada los característicos azulejos de girasoles.
Una familia de extranjeros me miraba curiosilla. Sacar una foto así es rápido. No creo que les diese tiempo a ver de que color eran los calcetines de Caty. Valee eeee, no llevaba calcetines, jajajaja.


Basaak doll en El capricho de Gaudí-


Subimos por las angostas escaleras de caracol, a la parte superior. Unos bonitos girasoles y al fondo la torre que todos reconocemos.


El capricho de Gaudí-


Desde arriba, hice fotos a los exteriores, los asientos, la cueva, la herradura... Pero si os pongo todas las fotos, ¿para qué vais a ir? Así que deciros que he hecho una selección y os recomiendo ir. Si podéis, ¡claro!

Eso sí, no me pude resistir a hacerme una foto con la estatua de Gaudí. Para justo después hacérsela a Caty en sus brazos. La he puesto con filtro blanco y negro con sepia, para darle un airecillo a antiguo. ¿Lo consigo?


Basaak doll El capricho de Gaudí-


Una foto del conjunto completo. Os preguntaréis porqué hay una hortensia ahí en medio de la foto... Fácil. Pese a ser la hora de comer, aún quedaban personas. A la izquierda, una pareja que se va. Pero en la terraza superior, dos chicas. Espere a que se fueran, y espere, y espere, espere... Hasta que me aburrí. Las tapé con la flor. Solucionado, me falta otra hortensia para la pareja del fondo... jajaja.


El capricho de Gaudí-


Antes de irnos nosotros también, una última foto de Caty con un precioso fondo.


Basaak doll en El capricho de Gaudí-


Después nos dispusimos a callejear por Comillas. Paseamos haciendo la ruta Monumental. Dos fotos del Corro de San Pedro: las casas del s. XVIII, con construcción típica de la zona. Me encanta el balcón con las flores, los colores de los miradores en contraste con la piedra. Precioso.


Corro de san Pedro - Comillas


Y la otra foto, la farola que preside el medio del Corro, con banderolas de las fiestas.
Como curiosidad... En frente de este lugar, hay una tienda de ropa, que me encantó. Tenía un maniquí al final de sus escaleras, con una falda moníiiiiima. ¿y en el escaparate...? Una conjunto ideal. Era tal la vistosidad de lo que exponía que llamaba la atención.  No fui la única que se extasió, os lo juro. 


Corro de san Pedro - Comillas


Subimos, bajamos, fuimos y volvimos. Ya en el mirador de Santa Lucia, nos detuvimos para deleitarnos de las vistas de la playa de Comillas. El día había quedado rarillo. De esos que en el Norte, son de nubes altas, ligero resolillo que quema los cielos de las fotos. De vez en cuando se anima el sol y aparece. Pero te engaña haciéndote creer que es verano y todo eso. Lo típico, ¡vaya!


Playa de Comillas-


Mientras seguíamos caminando una ventana llamo mi atención. Unas flores en un jarrón de barro decorando el descansillo de una casa. 
Ya en casa, unos filtros y como resultado, ese tipo de fotos que me gustan tanto. Igual no os dice nada. Pero el gris del fondo y de los barrotes contrasta tantísimo con el amarillo de las flores y el jarrón que sin decir, dice.

Yo veo color aunque no lo haya. Veo vida en la oscuridad. Veo libertad tras los barrotes. Optimismo y vasos medio llenos. Bonito y feo. ¿Y tú, qué ves?


flores en comillas-


Seguimos caminando hasta que llegamos a la casa del Duque
Construida entre 1899 y 1902 y de estilo Inglés. Me impresionó en cuanto la vi. 
Si en ese momento, el cielo se vuelve negro tormenta y un rayo con su trueno, cae en el pararrayos del tejado, no me hubiese inquietado más. ¡Qué siniestra! ¡Qué daño ha hecho el cine con sus mansiones terroríficas, a mi mente, oyesssss! 

No pude más que acordarme de aquella vez que estuvimos viendo el Palacio de Partarríu - Llanes, donde rodaron "El orfanato". Ains, acertaron en elegir esos exteriores, daba cosica verla. Pero esa es otra historia que tal vez os cuente algún día.


la casa del duque - Comillas


Muertos de tanto andar desde temprano, nos bajamos al centro a tomar un café, para descansar. ¡Es sacrificado el turistear! Si quieres ver cosas, ¡hay que andar!
Se puede decir que aún nos quedaron lugares por ver de Comillas, pero yo ya no podía más. Nos fuimos hacia el alojamiento para descansar hasta la hora de cenar. ¡Prometemos volver!

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Me llevé a Caty a todos los lados y a cenar no iba a ser menos. Pero la vestí para la ocasión. Le puse el traje que con tanto amor me había regalado Nire Barregozoak

Bajé a los bancos que tenía el hotelito, el sol había ganado la batalla y estaba dejando un precioso atardecer. Me dispuse a poner a Caty en plan top-model, cuando un chico que hablaba (a todo volumen) por el móvil, se percató de nuestra presencia.

Alucinó. ¿Qué porqué lo sé? Porque se quedó mudo a media frase. Titubeo un poco y ya repuesto de la imagen de una tía poniendo posturicas a una muñeca, continuó la conversación. Que sepáis que era una conversación de trabajo y que no parecía estar contento... Yo, a lo mío pero el hombre compartía conmigo sin querer. Y yo aún no sé apagar los oídos.

Puse guapa y fina a Caty, sobre el banco....


Basaak doll en Galizano


Solicité la ayuda de mi gentil maridito, que me sostuvo a Caty contra el atardecer. Un flash de relleno para evitar las sombras...
¿A qué está moníiiiiiisima?


Basaak doll en Galizano


Otra en postura chic, apoyada en el muro de ladrillos. Tuve que tener cuidado con los zapatos, los pierde... No son exactamente su talla, pero como le quedan taaaaaan bien con el vestido, busqué la forma de que se quedasen en los pies.


Basaak doll en Galizano


Y nos fuimos a cenar a Galizano. Encontramos este bar con estas magníficas mesas y asientos de cuero rojo, que pesaron más en la elección para quedarnos a cenar, que lo que cenamos.

¿A qué es una decoración totalmente vintage? Tenía estilo American Diner, de esos bares de los 50 ó 60.
Muy acertado ya que también, estaba en la carretera.
A mí me faltó poco cuando ví los sofás y las mesas... Le dije al maridín... -"Me voy al coche a por Caty"-
Y allí le hice esta foto. Descalza, por cierto. Así a lo loco. Ya sólo le faltaba ponerse a cantar (y a mí, yo me meto en el papel echando leches) una canción de Grease.

Ayyyyy que guay fue. 


Basaak doll en el bar estilo American Drive en Galizano


Y si me conocéis estrechamente, seguro que reconocéis esta última foto. La he elegido para ser la imagen que me representa. ¡Me chifla!


Basaak doll


Y hasta aquí lo que dio de sí aquel fin de semana en las tierras Cántabras. 
Playas, monumentos vegetales y de piedra, unidos a paseos con fotografías, muchas fotografías.

¿Conocéis Comillas? Pues si vuestra respuesta es negativa, no os lo penséis. Si tenéis oportunidad visitadla.
Espero que os haya gustado mi pequeña escapada.
Besos a todos.


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4 comentarios:

  1. Ooooh!!! Qué maravilla de fotos Silvia, me encantan y Caty a cada cual más bonita, me trae tantos recuerdos....me gusta tanto Comillas, no me canso de ir allí y explorar una y mil veces todos los rincones.

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    1. Gracias Nekane, me alegro que te hayan gustado las fotos. Nosotros tenemos que volver, porque nos quedaron cosas por ver. Hasta el cementerio mola.
      Caty es una preciosidad y con tu vestido está guapíiiiiiiiiisima. Me encanta. ¿Te acuerdas los primeros momentos cuando llegó? Pues ya olvidados del todo. Contentíiiisima y feliz con ella.
      Besazoooooos

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  2. Que buen reportaje Silvia...dan ganas de coger las maletas y poner rumbo al Norte. Soy una enamorada de la obra de Gaudi y el Capricho es una de mis asignaturas pendientes.
    Besitos

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    1. Oh Isabel. Cuando tengas oportunidad, viajecito hasta Comillas, no te defraudará en absoluto. Y el Capricho precioso.
      Besos y muchíiiiiisimas gracias, me alegro que te haya gustado.

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